La equitación es mucho más que montar a caballo. Es una actividad completa que combina ejercicio físico, aprendizaje emocional y conexión con la naturaleza. En Son Molina, cada día vemos cómo nuestros pequeños jinetes crecen en confianza, habilidades y alegría gracias a su vínculo con los caballos.
Si estás pensando en apuntar a tu hijo a clases de equitación, aquí te contamos algunos de los beneficios más importantes.
Desarrollo físico y coordinación
Montar a caballo trabaja todo el cuerpo: mejora el equilibrio, la postura, la fuerza muscular y la coordinación motora. Los niños aprenden a controlar su cuerpo mientras se adaptan al movimiento del caballo, lo que estimula su sistema sensorial y psicomotor de forma natural y divertida.
Mejora de la concentración y la disciplina
Montar requiere atención, control y capacidad de seguir instrucciones. La equitación ayuda a los niños a desarrollar disciplina y responsabilidad de forma progresiva, a la vez que estimula la toma de decisiones y el pensamiento estratégico.
Fomenta la empatía y el respeto
El caballo no es una máquina: es un ser vivo que siente, reacciona y necesita cuidados. Los niños aprenden a relacionarse con él desde el respeto, la paciencia y el cariño. Esto fortalece su inteligencia emocional y su capacidad de ponerse en el lugar del otro, una lección valiosa para toda la vida.
Conexión con la naturaleza y bienestar emocional
Montar a caballo al aire libre reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y ayuda a los niños a desconectar del ritmo acelerado de la vida cotidiana. En Son Molina, cada clase se convierte en una experiencia de calma, alegría y contacto con la naturaleza.
Fortalece la autoestima y la confianza
Superar miedos, aprender a comunicarse con el caballo, mejorar poco a poco… Todo esto refuerza la confianza en uno mismo. Los niños sienten que pueden lograr cosas por sí solos, y eso se refleja tanto en el aula como en su vida diaria.

¿A partir de qué edad pueden empezar?
En Son Molina ofrecemos clases desde los 4 años, adaptadas al ritmo y necesidades de cada niño. Contamos con ponis y caballos tranquilos, así como un entorno seguro y familiar para que los más pequeños disfruten aprendiendo desde el primer día.
¿Te gustaría que tu hijo/s probara una clase?
¡Estaremos encantados de recibirle! Puedes venir a conocernos y vivir una primera experiencia sin compromiso.
Contacto:
📍 Camí de Caubet, Bunyola
📞 609 09 83 17

